Nose si sea algo común, pero para mi, el espacio mas dificil de llenar con actividades parece ser el sabado por la tarde.
La mañana por lo geeral está solucionada con un simple despertarse despues de mediodía, pero la tarde... Uff
Para alguien tan floja, con una pizca de ermitaña, como yo, es redificil hacer que el sabado no parezca esa parte en blanco que está entre el carrete del viernes y el almuerzo familiar.(siesque en verdad el viernes tengo ganas desenfrenadas de carretiar... por lo general mi mejor carrete es una peli y dormiiiiiiiiiir)
Es a veces maravilloso pensar que es la unica parte de la semana que no me veo obligada a dedicar a nadie más q a mi. Pero otras veces es un pelín angustiante, sobretodo en invierno, y se te presenta un día lleno de sol; algo en mi interior dice q debería ser más deportista e irme, bici en mano, al cajón del maipo; otra parte de mi dice que sería bueno llamar por fin a esa amiga q no veo hace años, pero la perspectiva de obligarme a hacerlo es tan agotadora, que desisto.
Y cuando por fin, llega un sabado que logro asumirme y no hacer nada, resulta ser el día del cumpleaños de una sobrinita, o el te en la casa de mi hermana o el día anual de juntarse con las compas del colegio...
En fin.. Supongo q no es un tema muy interesante, pero bueno, es algo q me hace sentir bicho raro.